Una de las recetas que no falta nunca en casa es el pesto ya sea genovés, rojo o vegano siempre hay albahaca en la nevera, que tambiénl uso para darle un toque muy rico a la salsa de tomate casera, para sandwiches o para una ensalada capresse (Mozarella, albahaca y tomate).

El pesto es una salsa originaria de Italia y el ingrediente básico es la albahaca. Si le añadimos piñones, ajo, queso parmesano o pecorino o cualquiera curado de oveja y aceite obtenemos el genovés. Si le añadimos tomate pera tenemos el pesto rosso o rojo y si le quitamos el queso ya nos vale para los veganos. También se puede sustituir los piñones por anacardos o almendras.
La palabra pesto viene del genovés pestare, que significa machacar o moler en un mortero. No tiene ningún sentido comprar los que ya vienen preparados del supermercado ya que sueles diluirlos con requesón y proteínas de leche y el saber es totalmente opuesto al de uno casero que se tarda 5 minutos en hacer.
A mi me gusta hervir la pasta con un poco de brócoli y luego cortarle algunos tomates cherry se ha convertido en uno de mis almuerzo favoritos antes de ir al gimnasio, ¿te animas a probarlo?

Ingredientes:
- Albahaca fresca.
- Un diente de ajo (si te gusta fuerte añade dos).
- Piñones o anacardos.
- Queso parmesano o de oveja curado.
- Aceite (yo le pongo poco porque considero que los frutos secos ya tienen bastante grasa y me gusta que quede espeso).
- Sal.
Elaboración:
1.Hervir la pasta con el brócoli.
2.En el vaso de la batidora añadir todos los ingredientes y batirlos con la batidora.
3.Poner en un bol y cortar unos tomates cherrys y a comer!
Suena: Los vinages – piñazo en la boca.
